Fué un 15 de junio, noche de verano, estaba calurosa cuando tus labios pronunciaron lo que mis oídos temían escuchar "No"..., al preguntarte repetidas veces si ya no deseabas continuar. Sé que todo lo que empieza en algún momento termina, pero solo que no esperaba que le tocara prematuramente a nuestro idilio.
Tengo la certeza que aún me amas, porque algo tan especial como lo que teníamos no creo que sea tan fácil y ligero de sustituir en unos días. Solo me queda esperar y ser paciente porque si realmente eres para mi, haz de volver.

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